Columna ► Política exterior: conversación pendiente

*Esta columna fue publicada en mi espacio “Caleidoscopio”, de Voces de La Tercera (Chile).

Screen Shot 2015-04-16 at 02.13.55Desde el comienzo del año el país ha debatido intensamente sobre política exterior. Se trata de un tema no discutido cotidianamente en la arena pública: basta recordar que estuvo ausente en los foros de los candidatos a la Presidencia de la República. Sólo grandes eventos -como ha sido el fallo de una Corte internacional que concierne al país- marcan la excepción a esta regla.

Es común atribuir a la política exterior el carácter de “política de Estado”, representativo de consensos transversales. No obstante, la ciudadanía la percibe más bien como el lejano resultado de decisiones de pocos actores, tomadas tras bambalinas. A diferencia de otras políticas públicas en las cuales la vara del accountability, la transparencia y la participación de la sociedad civil es más alta, en política exterior la información es reducida, lo que abre campo para la especulación.

El juicio en La Haya dejó en evidencia un vacío informativo a nivel de opinión pública. Hizo falta mucha más pedagogía ciudadana, en alianza continua con los medios de comunicación. Esta carencia legitima las preguntas que los ciudadanos se formulan en estos días. La estrategia de defensa y conformación del grupo de especialistas que participó en ella ¿fueron idóneas? ¿Pudo Chile hacer más para reafirmar su posición, considerando la ambigüedad de los tratados en cuestión, admitida tanto por Cancillería como por los mismos abogados defensores? ¿Desde cuándo data la disputa por el llamado “triángulo terrestre” y cómo puede resolverse? ¿Cuáles son los pros y contras de los mecanismos jurídicos de solución de controversias? Si repudiamos un mecanismo del que somos parte, ¿qué alternativas quedan para solucionar conflictos con los vecinos y otros países? ¿Son los arbitrajes ad-hoc (Laguna del Desierto, Canal del Beagle) más o menos confiables que un proceso ante la Corte Internacional de Justicia? ¿Quiénes defenderán a Chile en el caso con Bolivia?

La política exterior no se somete a los mismos estándares de publicidad y debate propios de otras políticas públicas. El interés nacional demanda, ciertamente, estricto sigilo diplomático en muchas circunstancias; pero el hermetismo no es necesario en toda ocasión y a rajatabla. A una ciudadanía cada vez más empoderada y conectada con el mundo no siempre podrá pedírsele que simplemente apoye hechos consumados. Pedir que se le explique el criterio de sus autoridades es su derecho. ¿Por qué razón integramos nuevamente el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas? ¿Cuál será nuestra contribución concreta al interior de esa instancia? Los beneficios de firmar nuevos Acuerdos de Libre Comercio, y las evaluaciones efectuadas a aquellos ya en curso ¿han sido suficientemente difundidos a nivel masivo? Otros países están revisando sus modelos de Tratado de Promoción de Inversiones usados hasta ahora ¿cuál es la posición chilena?

Es difícil para la ciudadanía juzgar la calidad de los procesos de política exterior y de las personas que participan en ellos, sin recibir la información adecuada y de manera oportuna. Abrir la conversación con mayores vías de contacto entre Cancillería y sociedad civil es una tarea pendiente que fortalecería nuestra democracia.